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Néstor Hernández Alonso
Lunes, 28 de octubre de 2013

Todos los Santos

[Img #5519]En las poblaciones rurales, dos fechas destacan sobre las demás: la fiesta del patrón, habitualmente en verano, periodo de vacaciones, y la festividad de Todos los Santos, en noviembre, otoño, frecuentemente con lluvia y frío. A la primera se asiste con gusto y ánimo festivo; a la segunda, por obligación y agradecimiento a personas que te precedieron, sin las cuales tú no estarías aquí. Los recuerdos te empujan estés donde estés.
Me voy a detener en la festividad de Todos los Santos, para mí la más valiosa porque exige de gran parte de la población desplazamientos largos, a veces en condiciones climatológicas o laborales desfavorables. Tomo como ejemplo mi pueblo, Calzada. Resulta emocionante asistir a misa y ver la iglesia llena; ir en procesión hasta el cementerio, en filas, por orden, en silencio, para rezar todos juntos delante de las sepulturas; contemplar la belleza de estos cementerios pequeños, perfectamente organizados, limpios, sin tumbas olvidadas; y quedarse después un rato ante la sepultura de tus seres queridos, para hablar o rezar con quienes tantos ratos has pasado en la vida. Por la tarde, regresas, porque ese día les pertenece a ellos y tú no quieres dejarlos solos. Además, visitarás otras tumbas, de familiares y vecinos, y te detienes ante ellas recordando o tal vez sonriendo ante alguna broma vieja.
En los intervalos, nos saludamos, vamos al bar, hacemos comentarios, nos deseamos suerte, pero, hoy, nuestro pensamiento sigue con ellos, con los que nos precedieron y nos enseñaron a no olvidar la tierra de la que hemos nacido, aunque la vida te haya llevado lejos o no haya sido complaciente contigo. No te parece que merece la pena viajar, a pesar del cansancio. Estás colaborando con el mantenimiento de un culto que todas las culturas, desde la más remota antigüedad, han mantenido con insistencia: el culto y cuidado de los muertos. Entonces, el día de Todos los Santos nos vemos en el pueblo, con una rosa o un ramo de flores, símbolos de vida, pues nadie muere si otro le recuerda. El agradecimiento es la virtud más codiciada. Seamos agradecidos como otros lo serán con nosotros.

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1 Comentario
Fecha: Martes, 29 de octubre de 2013 a las 08:38
Javier Robles
Muy emotivo, Nestor.
Tambien el recuerdo se intensifica en ese fecha, si no se puede estar donde reposan tus seres queridos,te lo puedo asegurar.
Felicidades por tu reflexion.

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