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Néstor Hernández Alonso
Jueves, 2 de enero de 2014

De regalos y aguinaldos

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No me gusta la expresión de que “cualquier tiempo pasado fue mejor” –ligada a posturas conservadoras-, ni me considero un inmovilista; sin embargo, en cuestiones de regalos resulta convincente.
En efecto, antes los niños deseábamos con enorme ilusión la llegada de los Reyes Magos la noche del cinco de enero, y para recibir nuestro regalo ‘nos portábamos bien’ durante las vacaciones. Por fin llegaba el día señalado y cada uno con su  regalo –solo uno- presumía ante los demás niños y familiares.
Todo este edificio, construido durante siglos, se ha venido abajo en las últimas décadas. Ahora, los Reyes deben soportar la creación de dos intrusos: Papá Noel o Santa Claus, unidos al consumismo desatado en la sociedad. Donde antes había un regalo, al que se cuidaba con cariño, en nuestros días hay muchos, todos revueltos y estropeados, porque los niños de hoy reciben estos obsequios de familiares variados desde el 24 de diciembre. Cuando llega el día de Reyes, el regalo, que todavía se hace, ha matado la ilusión y se recibe como uno más. 
Y es que la abundancia, que estimula el feroz consumismo, no hace a los niños más felices, sino dependientes y exigentes.
Jamás olvidaré mis paseos por mi pueblo, Calzada, el seis de enero, tirando de un gran caballo que me habían dejado los Reyes por ‘portarme bien’. Esto unido al aguinaldo que después de misa recibíamos a la puerta de la casa del cura –una naranja casi siempre- convertían ese día en una experiencia única e inolvidable.
Llegado este momento, comprenderéis el comienzo de esta reflexión ¿Justificada, no? Con frecuencia, los hombres confundimos progreso con satisfacción y no siempre ocurre así. En ocasiones, un palo y una simple cuerda hacen más feliz a un niño que un moderno ordenador.

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2 Comentarios
Fecha: Viernes, 3 de enero de 2014 a las 17:35
Javier Robles
Los niños tienen lo que sus mayores quieren darles, y como sus mayores (padrinos, tios, abuelos, hermanos mayores, padres y demas familia). Eso ¿es malo?, seguramente no sea bueno, pero si la sociedad vive en el derroche y los niños viven en esa sociedad, blanco y en botella.
no nos engañemos, hoy cualquier familia, se va de vacaciones a la playa, va a esquiar en navidad, sale lossabados a cenar, en semana santa se marcha va de paradores, el papa tiene un coche y la mama otro, hay 2 o 3 televisiones en casa, un ordenador y dos tabletas, de moviles no hablo por que se me cae la cara de vvergüenza, asi que cuando llega Papa Noel (lo de Santa Claus me lo salto, porque siempre pense que eran la misma persona) y los Reyes Magos, cualquier cosa nos parece normal, el problema es la sociedad que hemos creado y que parece que todo el mundo esta comodo en ella. Todo esto antes de la crisis, ahora las cosas son diferentes y nos llevamos las manos a la cabeza, pero si quieren miren las estadisticas de ocupacion de S. Isidro, de Pirineos, etc..., etc... y veran que la crisis parece que paso de largo, hace poco hablaba con una persona muy allegada que esta en Canarias y para la informacion de los lectores de Sahagun Digital, dire que la ocupacion es del 100%, con que derecho le vamos a negar al niño juguetes con los que no jugara nunca.
Fecha: Jueves, 2 de enero de 2014 a las 22:22
Teresa
Desde niños debemos aprender a valorar las cosas para crecer sabiendo el gran significado que tienen.

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