Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
N. Tecnologías - Visto en la red
Redacción
Viernes, 14 de marzo de 2014

“Que si quieres arroz, Catalina”. Una expresión que nació en Sahagún

[Img #6691]

“Pues, señor, esto era en la leonesa ciudad de Sahagún -cuando Sahagún era emporio de ciencia y de fe- en los tiempos del reinado de don Juan II de Castilla (1406-1454) padre de la reina nuestra señora doña Isabel I la Católica. Parece ser que residía en esa ciudad un judío converso, conocedor de "remedios para dolencias", cuya esposa, "cristiana vieja", se llamaba Catalina. Ambos habían oído contar la historia de Batara Guru, aquel príncipe hindú enamorado de Retna Dutmila con la que no pudo casarse,y quien, ante la tumba de su amor, vio nacer una planta asombrosa. La llamó "padí", alimento de los hombres, y nosotros la denominamos arroz. Para Catalina y su marido el arroz era remedio y curación de todas las enfermedades. Cayó enferma de muerte la pobre Catalina a causa de unas fiebres tercianas y su esposo -pesado él- insistía una y otra vez en que comiera arroz. ¡Que si quieres arroz, Catalina!, le decía a voz en grito... Y Catalina se murió sin responder. Recuerdo ahora esta historieta, no porque pueda acoplarse a algunos sucesos judiciales recientes, sino porque el arroz puede ser plato importante en nuestras comidas cuaresmales. Vamos a prepararlo con unas almejas en salsa verde. Para ello haremos un ‘arroz blanco’ según costumbre; aparte se elabora una salsa verde (aceite, ajo y perejil) y, ya en su punto, se le suman unas almejas. Una vez que abran sus valvas, almejas y salsa se incorporan al arroz a modo de baño superficial (no "revolver" para entremezclar) y se sirven de inmediato. Se ofrece a los comensales recordando la anécdota sahagunera: ¡Que si quieres arroz, Catalina! Y todos disfrutarán en silencio... porque es un plato riquísimo”.


[Img #6690]

El autor: Recién terminada la carrera, en 1963, José Antonio Fidalgo fue designado director del entonces llamado Colegio Libre Adaptado de Sahagún, dependiente del Instituto Padre Isla, de León. “Era un centro en deterioro”, relata Fidalgo (apenas 40 alumnos y alumnas) y en situación de cierre. En siete cursos que estuve dirigiendo el centro se logró construir un edificio nuevo, moderno entonces, con capacidad para 450 alumnos; aumentar el número de alumnos de los 45 iniciales a unos 280; ofrecer servicios de residencia o ‘colegio menor’ en colaboración con las monjas benedictinas; ofrecer servicios de comedor al alumnado que venía de los pueblos cercanos...”. 
Aunque hace un par de años que no se deja caer por esas tierras leonesas hace cuatro fue distinguido allí por el Centro de Iniciativas Turísticas de Sahagún. Además, Fidalgo es miembro de honor de la Real Sociedad Española de Física y también de química, miembro de número de la Real Asociación de Cronistas Oficiales de España, miembro correspondiente de la Academia Asturiana de Heráldica y Genealogía, cronista a oficial de Colunga... Además, ha publicado más de 140 textos de física, química o tecnología entre otros y 65 libros sobre gastronomía, costumbrismo e historia asturiana.

¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
3 Comentarios
Fecha: Domingo, 16 de marzo de 2014 a las 10:13
exalumno
Tambien podia contar este "ilustre" señor, la saña con la que trataba a los alumnos y su excesiva violencia para con ellos, no se como se atreve a asomarse por estos lugares cuando muchos de sus alumnos, que sufrieron sus iras, podrian ponerle la cara colorada, cuando no devolverle parte de la "sabiduria" que el les sacudio.
Que fragiles de memoria somos, pero a este ¿Sr.?, en vez de tanto reconocimiento, tendrian que declararle persona non grata en este pueblo. Aunque siempre habra alguien que mantendra aquello de que la letra con sangre entra y vera en este ............. su mayor representante.
Fecha: Sábado, 15 de marzo de 2014 a las 22:05
Ruben Valiente Castañeda
Tenía que darnos vergüenza como sahaguneros (lo de facundinos me suena un poco pedante), que este señor no tenga el Puerro de Oro. Si se supone que es la máxima consideración que otorgamos a quienes han hecho cosas IMPORTANTES Y DURADERAS por nuestro pueblo, en mi opinión, pocos lo merecen como este hombre, ya que gracias a él, tenemos Instituto y todavía hoy, muchos años después de marcharse de aquí, sigue llevando el nombre de Sahagún allá por donde va y enseñando cosas de nuestro pueblo que seguro que la mayoría (y yo me incluyo) desconocía. Algún listillo saldrá con que ya fue pregonero de las jornadas gastronómicas hace unos años, pero si este es todo el reconocimiento que merece D. Jose Antonio Fidalgo, es que simplemente. somos unos "tragadores".
Fecha: Sábado, 15 de marzo de 2014 a las 16:37
jose
Hace dos o tres años, un grupo de antiguos alumnos,entre los que me encuentro,solicitamos el Puerro de Oro, para él. El Ayuntamienti nos lo denegó,Porque,según ellos,no habia hecho nada por Sahagún.Ahira leyendo Esta reseña.parece que si que hizo y tienetantos meritos como a otros que si sé lo dieron y algunos del pueblo ni les conociamos,a ellos,ni los meritos para tal distincion.

Sahagún Digital. El magazín del sureste de León
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress