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Juan Giraldo González
Jueves, 17 de septiembre de 2015
Firmas / Juan Giraldo González

Conquistadores y trotamundos III. Fray Bernardino: La conquista ‘amable’ y otros alucinógenos

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Se embarcó hacia Nueva España junto a otros veinte frailes de la orden de San Francisco. Dicen sus compañeros religiosos que desde el primer momento del embarque buscó la compañía de personas que conocieran la lengua y la cultura náhuatl, también llamada ‘mexica’, con el fin de aprender lo antes posible. Las travesías duraban dos meses y era frecuente que regresara algún indio que había sido llevado a la corte, con lo que podemos suponer que Fray Bernardino, cuando desembarcó en 1529, ya tenía las nociones de náhuatl suficientes para comunicarse con los nativos. 
No era el interés por el conocimiento científico ni era el afán por conocer la cultura náhuatl, Fray Bernardino y los misioneros que se embarcaron al Nuevo Mundo tenían como objetivo la evangelización, o lo que es lo mismo, imponer y extender el cristianismo entre la población originaria. La suya era una conquista espiritual, de la violencia de las armas se encargaba la soldadesca, aunque también hubo quien, desde el ámbito eclesiástico, impuso la fe a ‘cristazo’ limpio. No fue el caso de nuestro paisano, quien con gran inteligencia y buen criterio prefirió la vía del estudio y el conocimiento de la población originaria, para sustituir la religiosidad pagana de los náhuatl por la fe cristiana.
 
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Llegó con treinta años, en plena juventud, y según aseguran otros cronistas tenía buena planta, estaba sano, fuerte y de carácter decidido, prueba de ello es que subió hasta el cráter de varios volcanes y en otra ocasión buceó hasta el fondo de un lago para sustituir un ídolo náhuatl por un crucifijo. Parece ser que su atractivo físico provocó que los frailes más ancianos le protegieran de las miradas femeninas. 
Los dos primeros años los pasó en Tlalmanalco, donde Fray Martín de Valencia (de Valencia de Don Juan) había iniciado la evangelización poco antes, con él se desplaza a Xochimilco donde funda un convento en 1534. En los años siguientes Fray Bernardino enseña latín en el Colegio de Santa Cruz de Tlatelolco, actividad que alterna con viajes por diferentes regiones. La formación de jóvenes náhuatl, que dominaban también el castellano y el latín, le permitió perfilar equipos de trabajo que aplicaban un método común.
La austera labor de los frailes franciscanos, sus ardorosas predicaciones en defensa de los indios, su dedicación y trato amable hacia ellos, resultaban molesto para muchos peninsulares, y si a esto le añadimos que desde los púlpitos también censuraban los abusos y desmanes de estos con la población indígena, entenderemos que nuestros frailes acabaran siendo perseguidos por sus propios paisanos. 
[Img #11882]Hacia 1547 inició su trabajo de investigación recogiendo información sobre historia, costumbres, creencias, arte y organización social del pueblo náhuatl, valiéndose de los estudiantes indígenas a los que había enseñado en el Colegio de la Santa Cruz de Tlatelolco. Su conocimiento de la lengua náhuatl le permitía elaborar cuestionarios que sus alumnos, completaban sobre el terreno. Contaba también con la colaboración de diez ancianos, los ‘informantes’, que narraban todo lo relacionado con su cultura, mientras Fray Bernardino lo escribía en castellano y náhuatl. La copia en castellano la mandaba a sus superiores y en náhuatl para el conocimiento de los indios. 
Este último detalle fue el verdadero motivo por el que la Inquisición intervino su obra, en la medida que recogía la cultura náhuatl en su propia lengua, lo que podía provocar la resistencia indígena a la invasión española. Felipe II quería aniquilar cualquier vestigio cultural anterior a la Conquista y retiró la obra de Fray Bernardino en 1577. Intrigas dentro de la propia orden hicieron que los escritos que Fray Bernardino enviaba periódicamente durante más de veinte años fueran secuestrados, con la peregrina excusa de que también estaban escritos en una lengua no cristiana.
 
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[Img #11879]Su obra no dejó de ampliarse con la participación de sus alumnos y copistas por lo menos desde 1565 hasta 1585, con lo que también se puede considerar un trabajo de equipo. Las descripciones que hace nuestro paisano tienen algunas particularidades no muy conocidas, una de ellas es que fue precisamente Fray Bernardino el primero que describe el cacao, la planta, su crecimiento, sus cuidados y los usos culinarios. Podemos considerarle el introductor del chocolate en España, cuyo uso se extendió rápidamente. También describe por primera vez el peyote y otras plantas alucinógenas, relata las sensaciones que produce su uso, con lo que nos da pie a pensar que igual llegó a probarlo.
Su obra ‘Historia general de las cosas de la Nueva España’ parte de la concepción de la enciclopedia medieval aprendida en Salamanca, incorporando los avances renacentistas y añadiendo la huella náhuatl, De su obra se desprenden reflejos de dos rasgos de su personalidad, la tenacidad, la voluntad irreductible de completar su obra pese a las múltiples adversidades y un amargo pesimismo respecto a la inexorable desaparición de la cultura náhuatl bajo el rodillo colonial.  
La información recogida a lo largo de más de cuarenta años, constituye el más importante legado cultural de la América precolombina. La inteligencia, el rigor científico y la constancia para completar semejante obra, hacen a Fray Bernardino de Sahagún merecedor de la consideración de padre de la antropología moderna. Murió en la Ciudad de Méjico en 1590, a los 91 años.
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7 Comentarios
Fecha: Lunes, 9 de noviembre de 2015 a las 17:49
Juan Giraldo
Amiga Concepción: Muchas gracias por tu comentario. Nos gustaría conocer Ciudad Sahagún, por qué no nos haces una pequeña descripción de nuestra ciudad hermana en Méjico? Un saludo muy cordial.
Fecha: Domingo, 8 de noviembre de 2015 a las 20:07
Concepción Téllez
Hola, soy Mexicana, de Ciudad Fray Bernardino de Sahagun, en el estado de Hidalgo.
Mi ciudad lleva ese nombre en honor al fraile que hábitó en este lugar.
En el 214 hice el camino de Santiago y me encantó conocer la Villa de Sahagun, pues está ligada con la historia de mi ciudad. Lo malo es que solo estuve un día y a las personas que les pregunté no sabían nada de él fraile ???
Me hubiera gustado sacar fotos del monumento que ahora se que tienen. Aquí hay uno a la entrada de la ciudad.
Saludos y espero compartir información con ustedes.
Un
Fecha: Viernes, 18 de septiembre de 2015 a las 13:45
angel

Totalmente de acuerdo con tu comentario Clara: Pero esto no importa mucho en nuestro pueblo. Difundir encierros y pasear santos por las calles ¡ eso se nos da de maravilla ¡
Fecha: Viernes, 18 de septiembre de 2015 a las 10:23
francisco
recuerdo de nño acudir a una charla que dio D Eusebio Dominguez en la casa de la cultura relatando la vida de Fray Bernardino.Nos enseño unos dibujos y unas telas hechas por indigenas,que habian traido unos emisarios mejicanos tiempo atras.¿que fue de ellos?
Fecha: Jueves, 17 de septiembre de 2015 a las 18:30
Javier Robles Ruiz
Que ingrata, lavecinadearriba (creo, no se lee bien), quiere que potenciemos a Fray Bernardino por ser el supuesto introductor de chocolate, y del otro chocolate (el peyote y demas plantas alucinigenas), nada de nada, a unos les gusta el cacao y a otros el peyote.
Lo que es verdaderamente lamentable es el estado del mural de la casa de la cultura, no somos capaces de cuidar nada, lamentable el deterioro y lamentable la conservación, no tardaran en culparse los unos a los otros.
Fecha: Jueves, 17 de septiembre de 2015 a las 14:33
Clara
Hoy en día, en el México actual, Fray Bernardino de Sahagún, sigue siendo un personaje muy respetado por como supo transmitir todo lo que veía y como se involucró en una cultura que a pesar de su riqueza desaparecería sin remedio. Gracias en parte a él y a otros como él, esta cultura transcendió en el tiempo a través de su obra.
Sahagun debería de difundir mas este personaje y la riqueza de su obra en beneficio propio
Fecha: Jueves, 17 de septiembre de 2015 a las 12:55
Lavecinadearriba
Si Fray Bernardino se puede considerar el introductor del chocolate en España, ¿qué espera Sahagún para potenciarlo a través de un evento? A nadie amarga un dulce y si hay un fondo histórico... También dicen que en Sahagún nació la dieta mediterránea y tampoco se está potenciando.

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