Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Juan Giraldo González
Domingo, 18 de octubre de 2015
Juan Giraldo González

Breve pausa publicitaria

[Img #12025]
 
Como sabemos, la publicidad es la promoción comercial de un producto en los medios de comunicación. Pasamos una parte de la vida frente al televisor, lo que supone ver miles de anuncios publicitarios que inciden de manera directa en los hábitos de consumo de toda la población, sin distinción de sexo y edad. Son mensajes simples, breves y muy eficaces que calan sin enterarnos, nos venden no sólo el producto, sino también otros valores y modelos de vida. Hace ya muchos años (de casi todo hace ya muchos años) la Escuela Municipal de Cine de Salamanca llevó a cabo un programa de talleres en escuelas de Primaria donde los niños analizaban la publicidad infantil emitida por la televisión. Recuerdo que uno de los anuncios era el de una muñeca que caminaba. El lema era: “la muñeca que camina como tú”, y las imágenes que lo ilustraban eran las de una niña que caminaba con las piernas rígidas junto a la muñeca con las pilas recién puestas. Los propios niños descubrían la trampa al comprobar que era la niña la que caminaba como la muñeca.
 
[Img #12024] 
Quizás necesitemos volver a hacer talleres similares que nos permitan analizar el asedio publicitario al que nos someten. Habrá que pararse alguna vez a pensar porqué los productos antiarrugas y rejuvenecedores lo publicitan modelos veinteañeras que, dicho sea de paso, resultarían atractivas incluso recién levantadas y con legañas. Cuando lo anuncie una señora sexagenaria con buen cutis, el producto será más creíble. La publicidad nos propone nuevas formas de exhibicionismo imbécil como el que recomienda: “Presume de axilas” (¿se puede ser más idiota?), aunque el premio a la alimentación económica en tiempos de crisis lo gana una casa catalana de embutidos, que con un espetec de poco más de un euro se alimentan a escondidas durante todo un día los siete miembros una familia numerosa.
Cuentan las malas lenguas, que este verano la señora del anuncio coincidió con su vecina en la piscina del barrio. Con discreción le advirtió que se le veía el cordoncito del tampón. -Ay hija, ya no sé dónde esconder el espetec!!. 
¡Deje su comentario!
Normas de Participación
Esta es la opinión de los lectores, no la nuestra.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
1 Comentario
Fecha: Domingo, 18 de octubre de 2015 a las 18:14
Javier Robles Ruiz
Lo que queda claro es que lo bueno, buenisimo, no se anuncia. Todavia estoy por ver el primer anuncia de Ferrari.

Sahagún Digital. El magazín del sureste de León
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress