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Juan Giraldo González
Lunes, 25 de enero de 2016
Juan Giraldo González

Viejunescencia

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Consultado el diccionario que me he inventado esta mañana, aparece este término -‘viejunescencia’- que se refiere a los desajustes de las personas ‘de cierta edad’. ¿Conocen un término más preciso para referirse a alguien que pasa de cincuenta?. 
Son personas que no se reconocen en el papel social asignado y reaccionan, en algunos casos, con la misma visceralidad que en la adolescencia. Un ejemplo de ello son los ‘yayo-flautas’, esos jubilados y jubiladas que comparten jubilosos movimientos que aúnan canas, rastas y acné juvenil en una aspiración compartida de una sociedad para la gente de a pie. 
Producto de esta efervescencia de renovación, se escuchan voces que anuncian la inminente defunción de un modelo corrupto de hacer política, “la vieja política tiene los días contados”, dicen algunos optimistas. Otra facción viejunescente es más escéptica, la vieja política seguirá con nuevos formatos, me refiero a la que se diseña en los clubs exclusivos y secretos, lujosos despachos y siniestros consejos de administración, pensada contra la gente en beneficio propio. Los poderes ocultos tienen, además, una cantera infinita de recambios políticos, y si no lo tienen lo fabrican en pocas semanas.
En la última reunión del Club Bilderberg (los que manejan el mundo), celebrada el pasado año, fue invitado (y asistió) el líder socialista Pedro Sánchez. Si no estuviera en plena viejunescencia pensaría en la casualidad, pero me inclino más por la causalidad. Creo que la historia ya está escrita y el futuro decidido. Las caras y algunos detalles o escollos se resuelven sobre la marcha con apariencias democráticas.
Un amigo extranjero se sorprendía de que este país estuviera presidido por un personaje como Mariano, su indolencia, cobardía y torpeza política hace imposible tomarlo en serio. Craso error, las medusas tampoco tienen cerebro y ahí las tienes hace sesenta y cinco millones de años, en plena expansión por las playas y sin visos de remitir. 
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