Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Sábado, 21 de octubre de 2017
La vendimia en cifras

Golpe a la DO Tierra de León, que termina la campaña con un 70% menos de producción

[Img #16156]
 
La campaña 2017 será recordada con un sabor más agrio que dulce para los vitivinicultores de la Denominación de Origen Tierra de León. Las heladas de primavera provocaron un daño que en su momento se estimó en un 85%. Con el paso de los meses se apreció, sobre todo en los viñedos del sur de la zona de producción, que las plantas habían conseguido recuperar parte de los daños causados entonces y paliar de alguna manera las grandes pérdidas que se preveían. A la vista a este hecho, los servicios técnicos de la Denominación de Origen Tierra de León pronosticaron la cantidad de uva a recoger al final de la campaña de vendimia, en torno a los dos millones de kilos de uva. Sin embargo, la cifra final alcanzada se quedó bastante lejos, tan sólo 1.317.000. 
Estos datos, demoledores, fueron presentados el pasado viernes por el técnico que la DO, Alejandro González, que explicó que se está a la espera de la declaración de zona catastrófica porque la mejora en las plantas que se preveía “no ha sido suficiente” e, incluso “en algunas zonas del extremo norte de la denominación  -donde más afectaron las heladas- se ha dejado uva en el viñedo ya que no merecía ni la pena ser vendimiado”.
Un año más, y pese a las pérdidas sufridas, el Albarín continúa creciendo en la denominación representando actualmente el siete por ciento del grano. El Prieto Picudo continúa siendo la variedad estrella.
En número redondos, la vendimia en la DO arrancó el 28 de agosto, finalizó el ocho de octubre con 1.364,98 hectáreas de superficie inscrita, 299 viticultores y 41 bodegas. 
Sobre los kilos de uva recogida, cerca de 900.000 corresponde a Prieto Picudo 158.000 a Mencía, 7.190 a Tempranillo, 94.488 a Albarín, 163.440 a Verdejo y el resto (sobre 2.700) al resto de variedades autorizadas, es decir, Garnacha, Godello, Malvasía y Palomino.
 
 
La falta de agua evitó las plagas
Además de las fuertes heladas de primavera, este año está marcado por una importante sequía, lo que ha evitado la aparición de las enfermedades fúngicas, que se originan con humedad y calor. Por ello, la uva recolectada presenta una calidad excelente.
Como consecuencia de las heladas sufridas en primavera hubo una gran desigualdad entre los ciclos vegetativos de los brotes que se salvaron del frío y los que surgieron fruto de la respuesta de la planta al daño causado. Las bodegas y viticultores tuvieron que enfrentarse, por decirlo de alguna manera, a dos velocidades diferentes de vendimia. Para intentar salvar esta diferencia en los procesos de maduración tuvo que plantearse en algunos casos la realización de dos vendimias: una primera de aquellos racimos que alcanzaron la maduración en condiciones normales y una segunda recogida de los racimos más retrasados.
La práctica totalidad de la uva tinta recogida en esta campaña va a destinarse a la elaboración de rosado, no sólo porque es el vino que más demanda tiene de la Denominación de Origen Tierra de León y del que menos queda en los almacenes de las bodegas, sino también porque las condiciones generales de la maduración de este año aconsejan elaborar este tipo de vinos en los que la intensidad aromática, la frescura y acidez tienen un gran protagonismo y poder de caracterización.
Sahagún Digital. El magazín del sureste de León
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress