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Juan Giraldo González
Lunes, 30 de octubre de 2017
Juan Giraldo González

Simbología masónica en el mausoleo de la familia Herques. La huella masónica en Sahagún (4/4)

[Img #16220]

 

[Img #16219]La adormidera o amapola de opio simboliza el sueño y la muerte, "el sueño eterno". Es una visión dulce y placentera de la muerte. Podemos ver la adormidera en las esquinas superiores de los capiteles situados sobre las columnas. Las cruces adornadas por hojas representan en la masonería el cruce del Ecuador y el Meridiano, de lo divino y lo terrenal. Es un símbolo de la gloria al Gran Arquitecto del Universo.

[Img #16221]Las granadas son el fruto de la vida, la abundancia y generosidad, y representan la armonía social. La estructura organizada y compacta de sus semillas simboliza las logias unidas por los ideales masónicos. Suelen adornar la parte más alta de las columnas, recordando los más altos ideales de la institución masónica, y formando guirnaldas junto a las azucenas. Suelen aparecer en grupos de tres (número masónico por excelencia) sobre las dos columnas, en este caso en los cuatro ángulos de las cruces que coronan los dos capiteles. Las hojas de acanto adornan los capiteles de las columnas de entrada al templo. Se empleaban en la Grecia Clásica como ornamento de los capiteles del orden corintio.

Alfa y omega. Principio y fin. Primera y última letra del alfabeto griego, y éste representa las claves del Universo que simbolizan la totalidad del conocimiento y del ser. Dentro de la letra alfa (con una imagen que recuerda al compás) apreciamos las hojas de acanto de las que florecen granadas. En la otra columna, en la omega, el murciélago levanta el vuelo cuando muere el día, hace referencia a las tinieblas de la noche, la tierra de los muertos. Por su capacidad para orientarse en la oscuridad se consideraba que ayudaría al difunto a orientarse al finalizar su vida. El reloj de arena es la referencia al tiempo de la vida que ha llegado a su fin. Su forma expresa la relación entre lo de arriba y lo de abajo. Lo vacío y lo lleno deben sucederse y representa el flujo continuo de lo celeste a lo terrenal. Simboliza la muerte del profano que va a renacer a la vida espiritual: POST TENEBRAS LUX (tras las tinieblas, la luz).

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2 Comentarios
Fecha: Lunes, 22 de enero de 2018 a las 23:18
Juan Giraldo
Después de publicarse este artículo, podemos atribuir esta obra funeraria a un escultor, restaurador y empresario de pompas fúnebres en Sahagún a mediados del XIX, Vicente Portas, tío materno del escultor Julio del Campo, del que fue su maestro.
Fecha: Lunes, 30 de octubre de 2017 a las 11:24
Benito Pamparacuatro
Interesantísimo, enhorabuena

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