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Turismo - Turismo Sahagún
Oficina de Turismo de Sahagún
Martes, 19 de diciembre de 2017
Protagonistas de la historia II

Alfonso, el Bravo

En colaboración con la Oficina de Turismo de Sahagún, proseguimos con la sección dedicada a la historia, los personajes ilustres y el patrimonio de la villa…
 
[Img #16560]Alfonso VI de León, llamado ‘el Bravo’ (1040/411-Toledo, 1 de julio de 1109) fue hijo de Fernando I de León y de su esposa, la reina Sancha. Fue rey de León entre 10652 y 1072 en un primer reinado y entre 1072 y 1109 en un segundo, de Galicia entre 1071 y 1072 y entre 1072 y 1109 y de Castilla entre 1072 y 1109. Durante su reinado, se produjo la conquista de Toledo (1085) y tuvieron lugar las batallas de Sagrajas y Uclés, que constituyeron sendas derrotas para las mesnadas leonesas y castellanas. En la segunda falleció el heredero del rey, el infante Sancho Alfónsez. Alfonso VI está enterrado en Sahagún.
 
Un poco de historia 
A la muerte Fernando I (1065) el reino se divide entre sus cinco hijos: Sancho, hereda Castilla con la paria de Zaragoza; Alfonso, León con las parias de Toledo y a García, Galicia con las parias de Badajoz y Sevilla. A sus hijas les lega Toro (a Elvira) y Zamora a Urraca, así como el señorío sobre los monasterios del reino. Después del fallecimiento de su madre comienza una lucha entre hermanos por el control de los reinos.
Tras unos comienzos difíciles, en los que tuvo que hacer frente a las ansias expansionistas de su hermano Sancho I de Castilla, comienza una incansable tarea bélica y diplomática de la que fueron víctimas tanto el reino de Navarra como las taifas que componían al-Ándalus, que marcó uno de los puntos álgidos del Reino de León y de aquello se ha dado en llamar la Reconquista.
 
 
 
[Img #16559]La conquista en 1085 de la ciudad de Toledo le otorgó fama internacional y reafirmó su preponderancia en la Península: comenzó a intitularse ‘Impertor totius Hispaniae’, rey de las dos religiones y   se vinculó a la todopoderosa abadía francesa de Cluny nombrando en Sahagún abades llegados directamente de Cluny  respaldados en todo momento por el rey y apoyados por Roma eximiendo al cenobio de Sahagún de toda jurisdicción civil y episcopal.
 
Alfonso introduce el rito romano, sustituye la escritura visigótica por la carolina, apoya el Camino de Santiago, construyendo puente y caminos, formaliza las relaciones allende los Pirineos, coloca a León en un lugar destacado y respetado dentro de los reinos europeos coetáneos  concede fueros a Sahagún, con el fuero,  el burgo se convertiría en centro económico, no solo de los mayores dominios monásticos sino también del entorno inmediato, se incentiva la artesanía, el comercio ,continua la mejora en la abadía Benedictina; un rey muy aficionado al monasterio desde su juventud y donde él llegó a tomar los hábitos,  la frecuente presencia del monarca motivó la creación de palacios, como el de la reina doña Constanza, su esposa, atrayendo a la nobleza de más alta alcurnia.
 
También tuvo que enfrentarse a las resistencias y a la actitud díscola de Rodrigo Díaz (El Cid), el súbdito cuya figura ha acabado eclipsando injustamente a la del propio rey. 
El final de su reinado estuvo marcado por la retirada de las fronteras frente a los almorávides, y por la muerte de Sancho, el príncipe heredero.
En las décadas posteriores a la muerte de Alfonso su época sería añorada como una auténtica edad de oro del reino de León.
Alfonso VI falleció en la ciudad de Toledo. Su cadáver fue conducido a la localidad de Sahagún, siendo sepultado en el Monasterio de San Benito de Sahagún, cumpliéndose así la voluntad del monarca.  Los restos mortales del rey fueron depositados en un sepulcro de piedra, que fue colocado a los pies de la iglesia del monasterio de San Benito.
 
 
[Img #16558]
En la actualidad, los restos mortales de Alfonso VI el Bravo reposan en el monasterio de las monjas benedictinas de Sahagún, a los pies del templo, en un arca de piedra lisa y cubierta de mármol moderno. Alfonso VI tuvo cinco esposas y dos concubinas.  Las esposas fueron, Inés, Constanza, Berta, Isabel y Beatriz, y las concubinas Jimena Muñoz y Zaida. Hubo una crisis sucesoria, ya que el único hijo que tuvo falleció en la batalla de Uclés, sería entonces la elegida su hija Urraca.
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2 Comentarios
Fecha: Viernes, 12 de enero de 2018 a las 10:43
José Luis
Si el pasado solo sirve para añoranzas y no sirve para conseguir un futuro más digno y mejor, estamos condenando a nuestra historia al olvido. Qué se hace en Sahagún, aparte de lamentarnos? Qué esperamos? Qué vengan de fuera para oponerse encima a lo que nos ofrezcan? O levantamos los ojos para ver el futuro y ofrecemos las manos para conseguirlo, o estamos condenados al olvido.
Fecha: Jueves, 11 de enero de 2018 a las 05:18
ramon
Si ya lo dice el maestro ....lo que fuimos y no somos .....toda una pena hay si levantaran la cabeza estos reyes....

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