Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Redacción
Viernes, 19 de enero de 2018
Según el historiador Matías Díez

La Junta presenta un plan de promoción para los bienes Patrimonio Mundial: Camino de Santiago y Dieta Mediterránea (nacida en Sahagún) entre otros

[Img #16715]
 
La consejera de Cultura y Turismo, María Josefa García Cirac, ha presentado esta mañana en la Feria de Turismo Fitur de Madrid un plan promocional de los Bienes Patrimonio Mundial de Castilla y León, con el objetivo de poner en valor el gran potencial de la comunidad en materia de patrimonio mundial. Castilla y León cuenta con 11 bienes Patrimonio Mundial: ocho en la categoría de Patrimonio Cultural (la Catedral de Burgos, las ciudades de Segovia, Ávila y Salamanca, el Camino de Santiago Francés, que vertebra la comarca de Sahagún, Las Médulas, los Yacimientos de la Sierra de Atapuerca y la estación rupestre de Siega Verde), dos en la categoría de Patrimonio Inmaterial (la cetrería y la Dieta Mediterránea, que según el historiador Matías Alonso nació en Sahagún) y uno en la de Natural, al incorporarse recientemente los hayedos de Cuesta Fría y Canal de Asotín, en León, y el hayedo de Riofrío, de Riaza, -como zona de protección-, en Segovia, al reconocimiento internacional de los Hayedos de Europa.
Los bienes Patrimonio Mundial forman parte de la oferta turística de la comunidad a nivel internacional, siendo un producto primordial dentro de la amplia oferta de turismo de Castilla y León. La Consejería de Cultura y Turismo ha diseñado una estrategia promocional específica de los bienes Patrimonio Mundial de Castilla y León, de forma que esté presente en todas las acciones de promoción y comercialización definidas en la Estrategia de Promoción Turística 2018, dirigida a mercados consolidados y otros de gran potencial, con el objetivo de seguir identificando la oferta de Castilla y León como mercado líder en patrimonio cultural.
La Feria de Turismo Fitur marca el inicio de una promoción destacada que estará presente, durante este año, en 21 ferias especializadas de turismo. El producto de los Bienes Patrimonio Mundial será presentado en los encuentros de trabajo con 20 OETs, como principal producto turístico de Castilla y León a nivel internacional. Además, la oferta turística de Castilla y León forma parte del programa europeo RESOE, que incluye entre sus objetivos la promoción conjunta de los sitios Patrimonio Mundial, presentándose en Fitur 2018 la imagen RESOE y sus productos, donde están incluidos los Bienes Patrimonio Mundial de las seis regiones del programa.
Además, la estrategia promocional, dirigida a prescriptores nacionales e internacionales, así como a agentes de viaje y profesionales del sector, establece diferentes acciones, como viajes de familiarización destinados a operadores turísticos y prensa especializada, presencia en mercados de contratación y acciones de comercialización, así como presentaciones en destino en colaboración con los Institutos Cervantes, las Oficinas Exteriores de Turismo y las Casas Regionales en el extranjero. El plan de acción intensifica, además, la promoción a través de los canales online, con el objetivo de atraer nuevos públicos con acciones directas que incidan sobre el potencial turista.
Entre otras líneas de actuación, en el Camino de Santiago Francés se trabaja a través de una estrategia que aglutina a los diferentes Caminos a Santiago y con un plan específico que cuenta con cuatro millones de euros para invertir en infraestructuras, señalización y promoción, con el horizonte del año Jacobeo 2021. Además, de cara a la dinamización del Camino de Santiago, desde la Junta de Castilla y León se elabora un programa cultural anual dentro de la Agenda Cultural de la Comunidad. 
 
Los datos
En cuanto a la teoría de que la Dieta Mediterránea naciese en Sahagún, Matías Díez tiene claro que la historia ha dejado pruebas muy claras del nacimiento de este patrón dietético que hunde sus raíces en el Monasterio de San Benito de Sahagún, en la primera década del siglo XII. 
Cuenta Matías Díez, tomando de referencia a Escalona en su ‘Historia del Monasterio de Sahagún’, que en tiempos del rey aragonés Alfonso I el Batallador, segundo marido de Doña Urraca, –la graliarense y leonesa–, se escogió como gestor del cenobio sahagunino a “un monje mancebo, presto a toda obediencia, afectado por humildad, ennoblecido por castidad, dotado de letras, prudente en las cosas eclesiásticas é en los negocios seglares, sabio é discreto (...) de noble generación, manso é benigno, llamado Domingo”.
El abad Domingo cuidó con admirable celo la dieta de sus vasallos sahagunenses, para que no padeciesen cardiopatía isquémica y les obligaba a no comer carne bajo penas espirituales. “Así mataba dos pájaros de un tiro. Prevenía a sus vasallos de enfermedades cardiovasculares y podía vender fácilmente todo el pescado que producían las piscifactorías monacales de La Lampreana, en tierras zamoranas, la pesca del río Cea y Araduey”. Añade el historiador, como dato curioso, que con los habitantes de la vecina villa de Grajal de Campos “tuvo constantes pleitos por la pesca en el Araduey porque los barbos y las anguilas del Araduey eran famosos. El monasterio quiso acaparar toda la producción para alimentar a los de Sahagún y evitar la ingesta de carne. Surgieron broncas, amenazas y peleas. Del mismo modo ocurrió con los cangrejos”.
La dieta impuesta por el abad a la comarca de Sahagún se fundamentaba en los famosos puerros del monasterio, los pimientos, frutas, las berzas, los ajos del cenobio, los pepinos y demás verduras. “No es de extrañar que muchos monjes alcanzasen edades próximas al siglo”.
“Según la tradición y, en cierta medida, la historia, al abad Domingo hay que tenerlo por creador de la dieta mediterránea, ya en los siglos XI y XII, y como sabio precursor de nuestros médicos actuales en el tratamiento de afecciones cardíacas, mediante la dieta alimentaria exenta de colesterol”, sostiene Matías Díez Alonso.
 
Tres culturas
Así todo, la presencia de la tres culturas (judía, árabe y cristiana) y sus enriquecedoras aportaciones a la entonces escueta gastronomía local (uso de los frutos secos, encurtidos, ensaladas, escabeches), la fertilidad de la vega del Cea (cuna de reputados productos) la influencia del Camino de Santiago como ruta de intercambio comercial, espiritual y cultural o la introducción de la cocina francesa a través de los monjes de Cluny (ésta última también ha recibido la misma distinción de la Unesco) harían el resto, haciendo que, en esa época, los moradores de la comarca ya disfrutasen de las excelencias de la Dieta Mediterránea.
Sahagún Digital. El magazín del sureste de León
© 2018 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress