La localidad de Sahagún cuenta los días para celebrar con fervor religioso y devoción popular a su patrona, la Virgen Peregrina, fiesta que va pidiendo paso a través de las misas y novenas que, cada tarde a las ocho, acoge el templo esta semana.
El dos de julio, festividad ‘oficial’ la localidad se viste de gala para recibir a su patrona. A las ocho de la tarde, se celebra la misa solemne con novena, un acto religioso de gran fervor y devoción que congrega a decenas de personas en el santuario. Tras la misa, tiene lugar la procesión de la imagen de la Virgen Peregrina, uno de los momentos más emotivos de la fiesta. La talla, portada en andas por los cofrades, recorre las calles de Sahagún al compás de caja y dulzaina y bañada en pétalos de flor. Un desfile de fe y tradición que culmina con el regreso de la virgen al santuario.
Más allá de su profundo significado religioso, la Virgen Peregrina es una obra de arte de gran valor patrimonial. Esculpida en madera policromada por la reconocida artista sevillana Luisa Roldán en la segunda mitad del siglo XVII, la talla destaca por su belleza, expresividad y maestría en la ejecución. La imagen de la virgen, con su mirada serena y su gesto maternal, ha conquistado el corazón de los sahagunenses, convirtiéndose en un símbolo de fe y devoción para la localidad.
La festividad de la Virgen Peregrina es una ocasión única para sumergirse en las tradiciones y el rico patrimonio cultural de Sahagún. Un evento que aúna fervor religioso, cultura popular y arte, ofreciendo al visitante una experiencia auténtica y enriquecedora.