Redacción
Lunes, 27 de Abril de 2026
El acto tiene lugar en la madrugada del 30 de abril

Vallecillo cumple con su ancestral tradición de 'pinar el mayo'

La asociación local ha organizado una cena popular para 'coger fuerzas'

[Img #31961]
 
 
La localidad de Vallecillo vuelve a 'pinar el mayo'; un rito milenario que fusiona el culto a la naturaleza, a la primavera y a la fertilidad, que vuelve a escenificarse la madrugada del 30 de abril al 1 de mayo.

 

Para asegurar que los participantes tengan la energía necesaria para cortar, pelar y erigir un árbol alto en el centro del pueblo, la asociación Fuente del Olmo ha organizado una cena popular previa al evento principal, el 30 de abril, a las 21:00 horas, en las escuelas viejas. El menú para la ocasión estará compuesto de entrantes, carrilleras y postre, con agua, vino y café incluidos. Los precios populares establecidos son de 10 euros para adultos y 5 para niñas y niños, que tendrán un suplemento para los no asociados de 5 y 3 euros respectivamente. Las inscripciones deben realizarse mediante mensaje directo (DM) a la cuenta de Instagram de la asociación (@asociacion_vallecillo).
 
Un ritual de origen inmemorial
Según explica el historiador local, Javier Lagartos, el origen de este ritual en Vallecillo es inmemorial, pero su esencia permanece inalterable teniendo a los jóvenes del pueblo como protagonistas absolutos. El proceso comienza tradicionalmente con una reunión en las bodegas para planificar la salida y "entrar en calor". Posteriormente, se dirigen a una plantación de la Junta Vecinal en busca de un árbol "grande, fuerte, erguido", normalmente un chopo, que será cortado y trasladado hasta las puertas de la iglesia.
 
Allí, el tronco es pelado de ramas casi hasta la copa, y esas ramas se colocan de forma selectiva en las ventanas de las mozas del pueblo como un gesto de cortejo y saludo. Finalmente, con ayuda de cuerdas, los mozos introducen el tronco en una hendidura específica frente a la fachada principal de la iglesia, fijando el 'mayo' en su lugar. La culminación del esfuerzo físico da paso a un recital de campanas que se prolonga hasta el amanecer. Lagartos recuerda que, a pesar de que quedan pocos mozos en el pueblo, la tradición se ha mantenido "año tras año; con lluvia, con frío... cada año". Esta resiliencia es vital para preservar un rito que "conecta a Vallecillo con las celebraciones de gran parte de Europa". Antiguamente, el valor del árbol era tal que, como contaba su abuelo al historiador, se llegaba a subastar el ejemplar si era bueno para emplearse como eje central de un carro.
Comentarios
Comentar esta noticia

Normas de participación

Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.

Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.

La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad

Normas de Participación

Política de privacidad

Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.20

Todavía no hay comentarios

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.