Del Lunes, 13 de Julio de 2026 al Jueves, 30 de Julio de 2026
Redacción
Conclusiones a la sexta edición
Territorios Resistentes consolida en Sahagún una hoja de ruta para el futuro de los pueblos basada en comunidad, identidad y emprendimiento
El foro acercó proyectos y casos de éxito desarrollados en entornos poco poblados
¿Qué necesitan los pueblos para tener futuro? La pregunta volvió a centrar el debate durante la sexta edición de Territorios Resistentes, celebrada en Sahagún, aunque las respuestas ya no resultan tan distintas de las escuchadas en años anteriores. Después de seis ediciones, el foro comienza a consolidar una tesis que se repite desde perspectivas muy diferentes: el medio rural solo tendrá futuro si quienes viven en él son capaces de convertir sus recursos, su patrimonio y su identidad en oportunidades reales para generar actividad, empleo y comunidad.
Ese fue el hilo conductor de un encuentro organizado por el Ayuntamiento de Sahagún con la colaboración de la Junta de Castilla y León y el Colegio Oficial de Arquitectos de León (Coal), que durante dos jornadas reunió experiencias llegadas desde Galicia, Colombia y Castilla y León para demostrar que la despoblación no se combate únicamente con inversiones o infraestructuras, sino también con imaginación, cooperación y compromiso colectivo.
Del territorio como recurso al territorio como proyecto
La primera jornada dirigió la mirada hacia experiencias desarrolladas fuera de León, pero con enseñanzas plenamente aplicables. El arquitecto gallego Adrián Capelo, responsable de diseño estratégico de la Fundación RIA, presentó el Laboratorio Ecosocial do Barbanza, una iniciativa que trabaja desde hace varios años en la recuperación de los montes gallegos mediante un modelo basado en la participación vecinal, la gestión sostenible del territorio, la biodiversidad, la ganadería regenerativa y la creación de empleo verde.
Muy diferente en apariencia, aunque con una filosofía similar, resultó la intervención del arquitecto colombiano Camilo Restrepo, fundador del estudio AGENdA. Su proyecto transformó una planta de procesamiento de café en un espacio de encuentro para toda una comunidad rural, demostrando que la arquitectura también puede servir para fortalecer las relaciones sociales y combatir el aislamiento de quienes viven en el territorio. Dos proyectos separados por miles de kilómetros terminaron coincidiendo en una misma conclusión: ningún territorio cambia si antes no existe una comunidad dispuesta a hacerlo suyo.
Emprender sin perder las raíces
El viernes el foro acercó esa reflexión al territorio más próximo. La agricultora palentina Vanessa Urizarna, reconocida como Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León, explicó cómo Raíces del Cerrato ha conseguido convertir la recuperación de variedades tradicionales, los productos de proximidad, la artesanía y el turismo de experiencias en una iniciativa empresarial capaz de generar actividad económica sin renunciar a la identidad de su comarca.
Su intervención defendió una idea sencilla: apostar por lo local no significa mirar al pasado, sino construir nuevas oportunidades a partir de aquello que hace diferente a cada territorio.
La jornada concluyó con la proyección de El Molino, dirigida por Alfonso Cortés-Cavanillas, una película que reflexiona precisamente sobre ese difícil equilibrio entre progreso y memoria a través de la historia de una ingeniera que regresa a su pueblo natal para desarrollar un parque eólico y acaba enfrentándose a su propia relación con el mundo rural.
Tras la proyección, el director compartió mesa redonda con Vanessa Urizarna en un coloquio moderado por Marina Villafañe, técnica del programa Repuebla León Sostenible de Proyecto Arraigo, otra iniciativa que persigue fijar población facilitando la llegada de nuevos habitantes a los pueblos de la provincia.
Un laboratorio de ideas desde Sahagún
Lejos de buscar soluciones rápidas a un problema tan complejo como la despoblación, Territorios Resistentes ha ido consolidándose desde su nacimiento en 2021 como un espacio de reflexión donde arquitectura, patrimonio, paisaje, cultura, emprendimiento y comunicación dialogan para buscar nuevas respuestas al reto demográfico.
Durante estos seis años, por el foro han pasado escritores, arquitectos, cineastas, periodistas e investigadores de referencia nacional e internacional. Sin embargo, más allá del prestigio de sus ponentes, el encuentro parece haber encontrado su mayor valor en la repetición de una misma idea desde ámbitos muy distintos.
Los pueblos no crecerán por inercia. Tampoco bastan las ocurrencias ni las soluciones improvisadas. Necesitan proyectos sólidos, liderazgo local, capacidad para cooperar y personas dispuestas a creer que el futuro también puede construirse desde el territorio.
![[Img #32600]](https://sahagundigital.com/upload/images/07_2026/6220_terri1.jpg)
¿Qué necesitan los pueblos para tener futuro? La pregunta volvió a centrar el debate durante la sexta edición de Territorios Resistentes, celebrada en Sahagún, aunque las respuestas ya no resultan tan distintas de las escuchadas en años anteriores. Después de seis ediciones, el foro comienza a consolidar una tesis que se repite desde perspectivas muy diferentes: el medio rural solo tendrá futuro si quienes viven en él son capaces de convertir sus recursos, su patrimonio y su identidad en oportunidades reales para generar actividad, empleo y comunidad.
Ese fue el hilo conductor de un encuentro organizado por el Ayuntamiento de Sahagún con la colaboración de la Junta de Castilla y León y el Colegio Oficial de Arquitectos de León (Coal), que durante dos jornadas reunió experiencias llegadas desde Galicia, Colombia y Castilla y León para demostrar que la despoblación no se combate únicamente con inversiones o infraestructuras, sino también con imaginación, cooperación y compromiso colectivo.
![[Img #32598]](https://sahagundigital.com/upload/images/07_2026/7394_terri3.jpg)
Del territorio como recurso al territorio como proyecto
La primera jornada dirigió la mirada hacia experiencias desarrolladas fuera de León, pero con enseñanzas plenamente aplicables. El arquitecto gallego Adrián Capelo, responsable de diseño estratégico de la Fundación RIA, presentó el Laboratorio Ecosocial do Barbanza, una iniciativa que trabaja desde hace varios años en la recuperación de los montes gallegos mediante un modelo basado en la participación vecinal, la gestión sostenible del territorio, la biodiversidad, la ganadería regenerativa y la creación de empleo verde.
Muy diferente en apariencia, aunque con una filosofía similar, resultó la intervención del arquitecto colombiano Camilo Restrepo, fundador del estudio AGENdA. Su proyecto transformó una planta de procesamiento de café en un espacio de encuentro para toda una comunidad rural, demostrando que la arquitectura también puede servir para fortalecer las relaciones sociales y combatir el aislamiento de quienes viven en el territorio. Dos proyectos separados por miles de kilómetros terminaron coincidiendo en una misma conclusión: ningún territorio cambia si antes no existe una comunidad dispuesta a hacerlo suyo.
![[Img #32599]](https://sahagundigital.com/upload/images/07_2026/3268_terri4.jpg)
Emprender sin perder las raíces
El viernes el foro acercó esa reflexión al territorio más próximo. La agricultora palentina Vanessa Urizarna, reconocida como Mejor Emprendedora Rural de Castilla y León, explicó cómo Raíces del Cerrato ha conseguido convertir la recuperación de variedades tradicionales, los productos de proximidad, la artesanía y el turismo de experiencias en una iniciativa empresarial capaz de generar actividad económica sin renunciar a la identidad de su comarca.
Su intervención defendió una idea sencilla: apostar por lo local no significa mirar al pasado, sino construir nuevas oportunidades a partir de aquello que hace diferente a cada territorio.
La jornada concluyó con la proyección de El Molino, dirigida por Alfonso Cortés-Cavanillas, una película que reflexiona precisamente sobre ese difícil equilibrio entre progreso y memoria a través de la historia de una ingeniera que regresa a su pueblo natal para desarrollar un parque eólico y acaba enfrentándose a su propia relación con el mundo rural.
![[Img #32601]](https://sahagundigital.com/upload/images/07_2026/6802_terri2.jpg)
Tras la proyección, el director compartió mesa redonda con Vanessa Urizarna en un coloquio moderado por Marina Villafañe, técnica del programa Repuebla León Sostenible de Proyecto Arraigo, otra iniciativa que persigue fijar población facilitando la llegada de nuevos habitantes a los pueblos de la provincia.
Un laboratorio de ideas desde Sahagún
Lejos de buscar soluciones rápidas a un problema tan complejo como la despoblación, Territorios Resistentes ha ido consolidándose desde su nacimiento en 2021 como un espacio de reflexión donde arquitectura, patrimonio, paisaje, cultura, emprendimiento y comunicación dialogan para buscar nuevas respuestas al reto demográfico.
Durante estos seis años, por el foro han pasado escritores, arquitectos, cineastas, periodistas e investigadores de referencia nacional e internacional. Sin embargo, más allá del prestigio de sus ponentes, el encuentro parece haber encontrado su mayor valor en la repetición de una misma idea desde ámbitos muy distintos.
Los pueblos no crecerán por inercia. Tampoco bastan las ocurrencias ni las soluciones improvisadas. Necesitan proyectos sólidos, liderazgo local, capacidad para cooperar y personas dispuestas a creer que el futuro también puede construirse desde el territorio.







Normas de participación
Esta es la opinión de los lectores, no la de este medio.
Nos reservamos el derecho a eliminar los comentarios inapropiados.
La participación implica que ha leído y acepta las Normas de Participación y Política de Privacidad
Normas de Participación
Política de privacidad
Por seguridad guardamos tu IP
216.73.217.179