No es de risa la respuesta a la pregunta que encabeza este artículo. Y no lo es, porque está en juego la vida de las personas.
Desde el 25 de febrero y hasta el tres de marzo, la Dirección General de Tráfico (DGT) realizará una campaña para vigilar el cumplimiento de lo legislado en cuanto a menores y transporte escolar. Estaría un siglo hablando de esto, pero prefiero centrarme, de momento, en el transporte de menores en general.
En debates en los bares, en la mesa, de fiesta…hemos hablado con amigos o familiares sobre un accidente de tráfico en el que se han visto involucrados conocidos nuestros. Pocas veces somos expertos en los temas de conversación que mantenemos, pero en este caso siempre hablamos de accidente de tráfico y nunca utilizamos el término de violencia vial.
Un padre recoge a sus hijos del colegio, los mete en el coche sin colocarles de forma correcta en los sistemas de retención infantil (SRI) y, de camino a casa, se les cruza un perro teniendo que frenar de manera brusca. Resultado: dos traumatismos craneoencefálicos y lesiones medulares. ¿Accidente o violencia vial?.
Estos accidentes (muy previsibles) están considerados como delitos en materia de seguridad vial. Concretamente, como delito por lesión imprudente o por homicidio. La cosa pinta fea y todo por la cabezonería de algunos ‘mayores’ que se piensan que el recorrido del colegio a casa es el más seguro porque es el más corto y el que realiza más veces.
La DGT va a proponer un cambio en el Reglamento General de Circulación. Este consiste en que los menores de hasta aproximadamente 18 kilos, deberán ir en sentido contrario a la marcha del vehículo, pero con dos condicionantes: que el SRI pueda anclarse de esta forma y que el menor tenga menos de cuatro años. También se estudia prohibir que un menor de 1,35 metros viaje en el asiento delantero derecho.
Todos los nuevos cambios normativos vienen aparejados a debates en diferentes contextos sociales. Si estos debates sirvieran para que los implicados en la reducción de heridos o fallecidos en carretera se concienciaran, mucho habremos ganado.
En nuestras manos está la solución. La solidaridad vial es la mejor arma contra esta lacra social. Seamos sensatos con nosotros mismos.
Sergio Cuevas Saldaña es vigilante municipal del Ayuntamiento de Sahagún
Alba | Miércoles, 10 de Abril de 2013 a las 09:26:08 horas
Desde luego, hay que colocar el cinturón, y sino lo hacen por la seguridad de sus hijos, que lo hagan por la responsabilidad que les pertoca, ya que la ley hace responsable en este caso a los padres, ya que ¿por que los menores deben sufrir la ignorancia en seguridad vial de sus padres?
http://www.dalfertec.com
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